Peligro: la verdad sobre “convencerse” de tener éxito y otras estupideces similares

De vez en cuando quisiera encontrar a alguno de esos “expertos” en “autoconvencimiento” y “estructura mental” que le están arruinando la vida a las personas.

¿De qué estoy hablando?

Estoy hablando de una degeneración del desarrollo personal, y recalco degeneración, según la cual te convences de que:

  • lograrás hacer algo
  • eres muy guay
  • nada puede detenerte

…de seguro lograrás lo que te propongas.

Todo esto es una hiper-degeneración de la famosa “profecía que se autocumple”.

Pongamos un ejemplo para clarificar esta idea.

Tomemos a un chico que debe ir a una entrevista de trabajo y piensa que no está a la altura, que no lo puede lograr.

Como seguramente sabrás, según el mecanismo de la profecía que se autocumple, sus creencias tenderán a ser verdaderas por el solo hecho de que existen.

¿Qué significa?

Significa que si piensa que no podrá lograrlo, aumentarán las probabilidades de que no lo consiga.

¿Por qué?

Porque su comunicación empeorará expresando esa inseguridad y porque tendrá una actitud mental negativa. Todo esto aumentará las probabilidades de fracasar y, por tanto, aumentará las probabilidades de que la creencia “no lo lograré” sea verdadera.

Bien, según los defensores del “autoconvencimiento a ultranza”, a este chico le bastaría con cambiar su forma de pensar para lograr lo que desea.

En realidad, es verdad que esto aumentará las probabilidades de conseguirlo pero, al mismo tiempo, no será lo único que necesite para tener éxito, existen una serie de factores, como por ejemplo, la preparación, la experiencia laboral, el currículo, etc.

Vale, ¿quieres que te ponga otros ejemplos?

Si tomas a un niño que no sabe nadar, lo convences de que sabe hacerlo y lo tiras en el agua sin explicarle cómo se nada, ¿este niño logrará nadar o no?

Yo creo que el pobre niño podría ahogarse, ¿tú que piensas? 🙂

Si tomas a un futbolista de serie C, lo convences de que sabe jugar como uno de serie A y se lo das al equipo que va ganando el campeonato, ¿cómo piensas que jugará? ¿Cómo los otros jugadores de serie A?

Anda ya….

Y ahora viene lo más bonito… o mejor dicho… lo peor… regresemos a nosotros…

Toma a un hombre que no sabe cómo desenvolverse con las mujeres y haz que intente ligar pero, obviamente, lo rechazarán.

Después lo convences de que puede tener éxito, de que es muy guay y que puede llevarse a la cama a cualquiera. Entonces le haces ligar. ¿Qué sucederá?

Sucederá que su comunicación mejorará un poco y sus probabilidades de ligar aumentarán pero igualmente se llevará un no.

¿Por qué?

Porque como en el ejemplo de la entrevista de trabajo, la convicción de que tendrá éxito es útil pero no lo es todo, existen muchos factores que se deben tomar en consideración: ¿sabe hablar de temas interesantes? ¿sabe generar emociones? ¿sabe moverse bien?…

Por tanto, en este punto hemos comprendido que las convicciones positivas son útiles pero no lo son todo, y ahora veamos el lado oscuro.

Una cosa es tener una actitud mental positiva y pensar que tendrás éxito y otra es eliminar cualquier duda y autoconvencerse a la fuerza de que se tendrá éxito.

Una actitud positiva es muy importante y te aconsejo que la asumas pero eliminar cualquier duda con “afirmaciones” positivas y cosas similares no solo no sirve para nada sino que reporta resultados negativos.

¿Por qué?

Porque cada vez que intentas convencerte conscientemente y por fuerza de algo, yendo contra una creeencia que está muy erradicada en ti, en realidad solo estarás reforzando esa creencia.

Si piensas que eres un pringado y te repites durante todo el día, porque debes “trabajar sobre las estructuras mentales”, que eres muy guay, en realidad tu cerebro solo se confundirá y, en el peor de los casos, reforzará las convicciones que ya tienes (que eres un pringado).

¿Cuál es el mecanismo que determina todo esto?

La famosa “disonancia cognitiva”, según la cual nuestra mente no es capaz de mantener al mismo tiempo pensamientos contrastantes.

Imagino que estás convencido de que Japón es un estado situado en el planeta Tierra.

Bien, aunque tú repitas cientos de veces, en voz alta o dentro de ti, que Japón se encuentra en otro planeta, no lograrás convencerte. Por mucho que te lo repitas tu cerebro te dirá que no es verdad.

De la misma manera, cuando “trabajas en tus estructuras mentales” (es la tercera vez que lo escribo y estoy a punto de vomitar ) 🙂 e intentas autoconvencerte de que tendrás éxito con las mujeres y que eres muy guay, tu cerebro te repetirá, de manera consciente o inconsciente, lo que verdaderamentte piensas de ti.

En conclusión, te estás haciendo daño.

Si piensas inconscientemente que eres un pringado, puedes intentar convencerte conscientemente de que no lo eres pero el inconsciente es más fuerte y al final siempre vence, sobre todo si intentas cambiarlo a la fuerza.

He visto personas perturbadas por este problema, personas que intentaban enmascarar su timidez construyéndose una máscara de falsa autoestima.

No pienso que es necesario especificar que el resultado era muy desagradable.

Quiero puntualizar que este “autoconvencimiento forzado” es diferente de tener una actitud positiva y de la técnica “actitud del quién sabe cómo terminará”, que explico detalladamente en Atracción Inmediata con un ejercicio hecho a propósito. Por tanto, ¡no confundáis ambas cosas!

Ahora surge una pregunta: ¿qué hacer en la práctica para cambiar la imagen de sí?

La respuesta detallada se encuentra en el próximo artículo.

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